Magisterio de Chiapas: reflexión y alerta ante la represión

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. -Con el boletín “La represión al magisterio de Chiapas expresión de la violencia generalizada implementada por el Estado mexicano” organismos civiles de defensa de los derechos humanos expusieron que la represión en Chiapas que ahora agrede al movimiento magisterial democrático en ese estado y sus secciones sindicales 7 y 40, se corresponde con la situación de pobreza, violencia y guerra contrainsurgente en ese estado del sureste mexicano, “ que se ha recrudecido y generalizado por la creciente presencia de grupos paramilitares que operan bajo el auspicio de los tres niveles de gobierno, en complicidad y connivencia, con la delincuencia común y el crimen organizado, incentivando la impunidad y … fuertes conflictos en Pueblo Nuevo Solistahuacán, Pantelhó, Simojovel, Venustiano Carranza, Las Margaritas y Oxchuc, en donde la población se manifiesta ante el abuso de poder de representantes del Partido Verde Ecologista de México quienes llegaron a las alcaldías municipales a través de elecciones fraudulentas para tener el control del territorio y permitir la apropiación de los bienes naturales.”

 Reconocen que ante “el descontento social e implementación de reformas estructurales, el Gobierno mexicano ha decidido mostrar su rostro autoritario ante la movilización de maestros y maestras, obedeciendo a intereses neoliberales de privatización de la educación pública y a la par de eliminación de derechos laborales para el Magisterio, encubiertos bajo una evaluación” supuestamente para el mejoramiento educativo.

 Así 15 de abril de 2016, “la Policía Federal y la Estatal de Chiapas cumplieron con la orden de reprimir las manifestaciones (por) el derecho a la educación pública, a la salud y los derechos laborales, las cuales habían sido convocadas por maestros y maestras de la Sección 7 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Suchiate, Ciudad Cuauhtémoc, Cintalapa, Comitán, Playas de Catazajá, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez.

  “En San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez, la represión incluyo la presencia de la Policía Municipal, así como el uso de balas de goma y gases lacrimógenos, estos últimos proyectados desde helicópteros.” Definen como “uso desproporcionado y excesivo de la fuerza pública poniendo en riesgo la vida, integridad y la seguridad de la población civil que circulaba, trabaja y vive en los lugares de los hechos y de las personas que ejercían su derecho a la protesta y la libertad de expresión.” Esta afectó “a mujeres, niñas, niños y personas mayores.” Enumeran las “graves violaciones a los Derechos Humanos: privaciones arbitrarias de la libertad, tratos crueles, inhumanos y degradantes, tortura, faltas al debido proceso y vulneración de garantías judiciales.”

 Les indigna que el Estado haga uso de la violencia “para detener la protesta social y criminalizar a quienes legítimamente se organizan para defender sus derechos y manifestar su rechazo en contra de las políticas públicas que promueven la desarticulación del tejido social, el empobrecimiento, la impunidad y promueven modelos de economía neo-extractivista que han desbordado la violencia.”

 Reprueban “la decisión del ejecutivo federal, estatal y municipal de optar por la violencia y el uso de armamento prohibido en el ámbito internacional de los derechos humanos, bajo el argumento de mantener la paz social y la protección de los derechos de terceros”.

 Así mismo rechazan las acciones de intimidación mostradas en detenciones y traslados arbitrarios fuera de la Entidad (10 maestros y 8 maestras al penal de alta seguridad en Tepic, Nayarit, la mañana del sábado 16 de abril, las que gracias a la protesta se les dio “libertad condicionada”), y se les impidió el acceso a una defensa adecuada, al estar incomunicadas durante las doce horas siguientes a su detención, además de que la Procuraduría General de la República impidió el trabajo de defensoras y defensores del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, siendo especialmente grave la situación del profesor Gregorio de la Cruz Vázquez, indígena cho’l, al que se le daba por desaparecido, quien fue torturado por la Policia estatal y que estuvo injustamente preso judicializado por su acción de protesta.

 Responsabilizan al Secretario de Gobierno de Chiapas, Juan Carlos Gómez Aranda, a Manuel Velasco Coello, Gobernador del Estado, a Renato Sales Heredia, Comisionado Nacional de Seguridad y a Jorge Luis Llaven Abarca, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana a quienes Frayba había informado de la grave situación urgiendo a evitar eventos y/o daños de imposible reparación; A Enrique Peña Nieto, Miguel Angel Osorio Chong y Aurelio Nuño Meyer quienes son causantes de la política represiva del actual régimen y al magisterio de Chiapas.

 Llaman a la solidaridad nacional e internacional, a que manifieste su desacuerdo ante la represión y violencia que impacta a la población en general, y que tiene como finalidad la desarticulación de los movimientos sociales para infundir terror.

 Finalmente exigen “al Estado que ante las acciones de protesta del magisterio de Chiapas ya anunciadas evite el uso de la violencia y haga prevalecer el diálogo” y se pronuncian “a favor del derecho a la educación y a la salud públicas, a la manifestación y protesta social así como a favor de los derechos laborales”.

 Ante las acciones de mayo del magisterio en el país y en particular el paro nacional indefinido a partir del 15 de mayo, el pronunciamiento de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” es una alerta que merece la reflexión y la preparación de todos y todas las que luchamos por justicia y dignidad.

La primera huelga

 Estalló en Egipto, en el Valle de los Reyes, el 14 de noviembre de 1152 antes de Cristo.

 Los protagonistas de la primera huelga en toda la historia del movimiento obrero fueron los picapiedras, carpinteros, albañiles y dibujantes que estaban construyendo las pirámides y se cruzaron de brazos hasta que recibieron los salarios que les debían.

 Los trabajadores egipcios habían conquistado tiempo atrás el derecho de huelga. También tenían servicio médico gratuito por accidentes de trabajo.

 Hasta hace poco tiempo, nada o casi nada sabíamos de eso.

 Quizás por miedo a que cundiera el ejemplo. (Agencias: La Jornada)

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